Participantes:
Zoila del Carmen Franco Álvarez (Grupo 3)
Víctor Hugo Rivera Carro (Grupo 1)
Construir un código de ética que norme y guíe nuestro desempeño en este Módulo de Investigación, nos implicó la reflexión constante, crítica y reflexiva sobre el porqué del mismo. Reconocemos que la vida en sociedad demanda garantizar interrelaciones que atestigüen una convivencia con base en el respeto, la tolerancia, la fraternidad y la equidad.
Partimos de la concepción de ética como el sistema de vida que facilitará nuestra evolución durante las diferentes etapas de la Maestría.
Nuestra profesión tiene como finalidad construir un bien común correspondiente al interés público; es decir, la profesión docente tiene una dimensión social, de servicio a la comunidad. Dicha relación nos obliga a interactuar en un auténtico colegiado donde la interrelación suceda bajo normas reconocidas por quienes lo comparten.
Queremos garantías que nos permitan mostrar fidelidad a nuestras instituciones, convivencia sana con nuestros colegas, evitar la competencia desleal entre los integrantes del grupo, actualización permanente de los conocimientos propios de nuestras disciplinas, guardar el secreto profesional, evitar sacar ventajas o provecho de la superioridad del puesto para manipular información, ser honestos en todos los actos y participaciones, ser responsables del proceso de investigación evitando el plagio de todo tipo. En fin, esperamos que el presente Código de Ética en el Trabajo de Investigación, oriente cuidadosamente nuestro actuar cotidiano y contribuya a las aspiraciones de construir una mejor escuela pública en nuestra entidad y nuestro país.
El presente Código representa la columna vertebral en la cual apoyaremos nuestro trabajo académico. Los principios éticos aplicados a la investigación en educación tiene un enorme valor, toda vez que así, cada acción que se ejerza antes, durante y después de nuestras investigaciones tendrán una garantía que nos permita arribar a la construcción de un mejor conocimiento.
Principios:
I. Mostrar y fortalecer permanentemente todas las habilidades cognitivas del pensamiento crítico:
· Humildad intelectual, con la convicción de que la complejidad del saber humano sólo nos permite aproximaciones y no saberes acabados.
· Coraje intelectual, con la idea de que el saber es resultado de la perseverancia.
· Empatía intelectual, con la premisa de que el saber es resultado de la acción colectiva.
· Integridad intelectual, con el precepto de la verdad como ideal supremo, libre de prejuicios y ataduras dogmáticas.
· Perseverancia intelectual, con la convicción de que el resultado de la constancia conduce a la liberación de las ataduras y la ignorancia.
· Fe en la razón, con la firme convicción de que ante todo se debe anteponer la justicia, la tolerancia y la razón.
· Sentido intelectual de la justicia, bajo la idea de que el saber nos debe permitir mejores niveles de convivencia.
II. Participar en el trabajo colaborativo con responsabilidad y respeto.
El saber colectivo como premisa indispensable de desarrollo profesional, reconociendo que el trabajo colaborativo demanda un alto grado de responsabilidad por cada uno de los integrantes del grupo y de respeto como condición básica para el funcionamiento del grupo.
III. Corroborar sistemática y permanentemente no incurrir en plagio de ninguna índole.
Con el apoyo de leas herramientas que brinda Internet, se verificará sistemáticamente que la información y el conocimiento construido sea auténticamente una aportación al estado del arte de la educación. De igual manera, deberemos garantizar que la información manejada para sustentar nuestras ideas propias, no sean de dudosa procedencia y provengan de fuentes confiables.
IV. Adoptar y mostrar un pensamiento incluyente, acorde al estado del arte que se estudie, evitando prejuicios que discriminen puntos de vista diferentes al propio.
Bajo el reconocimiento de que pertenecemos a una diversidad cultural, con diferentes puntos de vista y preferencias cognitivas.
V. Actuar con profesionalismo en las actividades de la maestría.
Asistir con puntualidad a las telesesiones, así como garantizar la entrega oportuna de los trabajos y tareas. Contribuir en la interacción sana y respetuosa del grupo, así como mantener una comunicación fluida con los tutores y los compañeros. Se debe reconocer que los foros son espacios propicios para la interacción y el trabajo colectivo, por lo que la participación en ellos deberá ser respetuosa y de colaboración.
VI. Espíritu de identidad organizacional.
El actuar personal y de grupo deberá verse orientado por la conciencia de que se pertenece a un grupo, a una institución y a un organismo que orienta la acción conjunta, en cuyo caso nuestro actuar deberá dirigirse al nombre y prestigio de los organismos SEIEM y CECTE. Se deberá evitar obtener ventajas o prebendas del lugar que se ocupa en el grupo o la organización.
Zoila del Carmen Franco Álvarez (Grupo 3)
Víctor Hugo Rivera Carro (Grupo 1)
Construir un código de ética que norme y guíe nuestro desempeño en este Módulo de Investigación, nos implicó la reflexión constante, crítica y reflexiva sobre el porqué del mismo. Reconocemos que la vida en sociedad demanda garantizar interrelaciones que atestigüen una convivencia con base en el respeto, la tolerancia, la fraternidad y la equidad.
Partimos de la concepción de ética como el sistema de vida que facilitará nuestra evolución durante las diferentes etapas de la Maestría.
Nuestra profesión tiene como finalidad construir un bien común correspondiente al interés público; es decir, la profesión docente tiene una dimensión social, de servicio a la comunidad. Dicha relación nos obliga a interactuar en un auténtico colegiado donde la interrelación suceda bajo normas reconocidas por quienes lo comparten.
Queremos garantías que nos permitan mostrar fidelidad a nuestras instituciones, convivencia sana con nuestros colegas, evitar la competencia desleal entre los integrantes del grupo, actualización permanente de los conocimientos propios de nuestras disciplinas, guardar el secreto profesional, evitar sacar ventajas o provecho de la superioridad del puesto para manipular información, ser honestos en todos los actos y participaciones, ser responsables del proceso de investigación evitando el plagio de todo tipo. En fin, esperamos que el presente Código de Ética en el Trabajo de Investigación, oriente cuidadosamente nuestro actuar cotidiano y contribuya a las aspiraciones de construir una mejor escuela pública en nuestra entidad y nuestro país.
El presente Código representa la columna vertebral en la cual apoyaremos nuestro trabajo académico. Los principios éticos aplicados a la investigación en educación tiene un enorme valor, toda vez que así, cada acción que se ejerza antes, durante y después de nuestras investigaciones tendrán una garantía que nos permita arribar a la construcción de un mejor conocimiento.
Principios:
I. Mostrar y fortalecer permanentemente todas las habilidades cognitivas del pensamiento crítico:
· Humildad intelectual, con la convicción de que la complejidad del saber humano sólo nos permite aproximaciones y no saberes acabados.
· Coraje intelectual, con la idea de que el saber es resultado de la perseverancia.
· Empatía intelectual, con la premisa de que el saber es resultado de la acción colectiva.
· Integridad intelectual, con el precepto de la verdad como ideal supremo, libre de prejuicios y ataduras dogmáticas.
· Perseverancia intelectual, con la convicción de que el resultado de la constancia conduce a la liberación de las ataduras y la ignorancia.
· Fe en la razón, con la firme convicción de que ante todo se debe anteponer la justicia, la tolerancia y la razón.
· Sentido intelectual de la justicia, bajo la idea de que el saber nos debe permitir mejores niveles de convivencia.
II. Participar en el trabajo colaborativo con responsabilidad y respeto.
El saber colectivo como premisa indispensable de desarrollo profesional, reconociendo que el trabajo colaborativo demanda un alto grado de responsabilidad por cada uno de los integrantes del grupo y de respeto como condición básica para el funcionamiento del grupo.
III. Corroborar sistemática y permanentemente no incurrir en plagio de ninguna índole.
Con el apoyo de leas herramientas que brinda Internet, se verificará sistemáticamente que la información y el conocimiento construido sea auténticamente una aportación al estado del arte de la educación. De igual manera, deberemos garantizar que la información manejada para sustentar nuestras ideas propias, no sean de dudosa procedencia y provengan de fuentes confiables.
IV. Adoptar y mostrar un pensamiento incluyente, acorde al estado del arte que se estudie, evitando prejuicios que discriminen puntos de vista diferentes al propio.
Bajo el reconocimiento de que pertenecemos a una diversidad cultural, con diferentes puntos de vista y preferencias cognitivas.
V. Actuar con profesionalismo en las actividades de la maestría.
Asistir con puntualidad a las telesesiones, así como garantizar la entrega oportuna de los trabajos y tareas. Contribuir en la interacción sana y respetuosa del grupo, así como mantener una comunicación fluida con los tutores y los compañeros. Se debe reconocer que los foros son espacios propicios para la interacción y el trabajo colectivo, por lo que la participación en ellos deberá ser respetuosa y de colaboración.
VI. Espíritu de identidad organizacional.
El actuar personal y de grupo deberá verse orientado por la conciencia de que se pertenece a un grupo, a una institución y a un organismo que orienta la acción conjunta, en cuyo caso nuestro actuar deberá dirigirse al nombre y prestigio de los organismos SEIEM y CECTE. Se deberá evitar obtener ventajas o prebendas del lugar que se ocupa en el grupo o la organización.

No hay comentarios:
Publicar un comentario